Jardín
No me importa que ames
o que te amen, pues lo que yo adoro
en ti tú no lo sabes, alma,
ni lo saben los otros.
Jamás te has visto, nunca
te verán, cual mis ojos
te vieron y te ven como mi vida
encarnada en el pálido tesoro
de tu cuerpo invisible,
pues que es la carne de mi alma.
Solo me quedaré cuando te vayas,
o te lleven los otros,
de la verdad inalterable y pura
que a tu vivir le puedo dar yo solo.
Autor: Juan Ramón Jimenez - Enviado por: Germán - Gracias!
Archivado en escritos » poesia
