Balance
¡Que instantes desgraciados, otorgan los tropiezos!
Esos que en toda senda, les espera a los vivos.
Cuando enfermo o hambriento, desesperado o preso,
tienen que hacer balance de todos sus amigos.
El resultado es triste, y quienes son testigos,
o actores, por si acaso, del terrible suceso;
obtienen la vergüenza como ingenuo recibo,
impotentes y absurdos, sin comprension o besos.
Y aunque mucho te duela, o el alma te taladre,
la conclusion es cierta, cual si fuera calcada.
Cuando caigas, ni un perro tendras para que ladre.
No escaparas al dicho de formula sagrada:
Despues de aquella santa que mora en cada madre,
el humano no tiene en la tierra mas nada.
Autor: Carlos Vidal - Enviado por: Graciela - Gracias!
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